La experiencia favorece el bienestar emocional de los pacientes y sus familias gracias a la colaboración con la Fundación PortAventura

Cinco niños en tratamiento en el Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Joan XXIII, junto con sus familias, participan este año por primera vez en una estancia en el resort PortAventura World con el objetivo de mejorar su estado emocional. El proyecto Dreams Village, impulsado por la Fundación PortAventura, organiza alojamientos temporales para niños y niñas con enfermedades de larga duración que realizan seguimiento en el hospital de día o en consultas externas, o que han sido ingresados recientemente.

Del 30 de diciembre al 4 de enero, los niños Nayra (4 años), Jack (8 años), Ezequiel (8 años), Albert (11 años) y Alba (11 años), junto con sus familias, rompen con la rutina diaria condicionada por el tratamiento y mejoran su estado de ánimo lejos de su entorno habitual. Todos ellos son pacientes con enfermedades crónicas, que realizan seguimiento en la Unidad de Pacientes Crónicos Complejos y Paliativos del Hospital Joan XXIII.

La jefa de la Unidad de Pediatría del Hospital Joan XXIII, Mar Albújar, explica que “el bienestar emocional juega un papel clave en la recuperación de los niños con enfermedades graves”. “Romper temporalmente la rutina, compartir tiempo de calidad con la familia y vivir experiencias positivas reduce el estrés, la ansiedad y la percepción del dolor, favorece la adherencia a los tratamientos y refuerza la autoestima”, asegura. Este impacto emocional positivo contribuye también a mejorar el estado de ánimo de las familias, un factor estrechamente relacionado con la evolución clínica de los niños.

Precisamente, el proyecto Dreams permite integrar el ocio y la convivencia familiar dentro del proceso de recuperación emocional. Situado dentro del entorno de PortAventura World, el complejo ofrece un espacio totalmente accesible, con zonas de juego y áreas compartidas pensadas para favorecer el bienestar y la relación entre familias.

Esta colaboración entre la Fundación PortAventura y el Hospital Joan XXIII supone un paso adelante en la atención integral a los niños del Servicio de Pediatría. El proyecto permite incorporar el bienestar emocional y familiar como elementos clave que complementan la atención sanitaria y contribuyen positivamente al proceso de recuperación.