Silvia Conde ha obtenido una de las dos becas concedidas en todo el Estado para preparar una certificación internacional muy poco frecuente en cardiología
El Hospital Universitario Joan XXIII refuerza su conocimiento clínico en el ámbito cardiovascular con la superespecialización en cardiología de una de sus profesionales de farmacia hospitalaria. Silvia Conde, profesional del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Joan XXIII, ha sido seleccionada por la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) para recibir una de las primeras becas destinadas a la preparación de la certificación internacional Board Certified Cardiology Pharmacist (BCCP), otorgada por el Board of Pharmacy Specialties (BPS).
La convocatoria, impulsada por la SEFH, tiene como objetivo reforzar el papel de los profesionales de farmacia hospitalaria dentro de los equipos multidisciplinares de alta complejidad. En esta primera edición, solo se han concedido dos becas en todo el Estado, lo que pone de manifiesto el carácter altamente selectivo de esta acreditación.
La certificación del BPS es un estándar de referencia internacional, especialmente en Estados Unidos, donde la superespecialización forma parte del desarrollo profesional de los farmacéuticos hospitalarios. Tal como explica Silvia Conde, “en Estados Unidos los farmacéuticos realizan dos años de especialidad común y después dos años de superespecialización, en áreas como cardiología, infecciosas o críticos”, un modelo que progresivamente despierta interés también fuera de su ámbito.
Para optar a la certificación es necesario acreditar una experiencia clínica mínima de cuatro años en el área correspondiente y superar un examen de alta exigencia basado en el mismo temario que siguen los especialistas norteamericanos. El programa formativo se prolongará hasta octubre de 2026 e incluye contenidos como la insuficiencia cardíaca, los síndromes coronarios agudos, la anticoagulación o la farmacogenómica cardiovascular.
Actualmente, el número de profesionales de farmacia hospitalaria acreditados en cardiología en España es muy reducido, especialmente si se compara con otras áreas como la oncología o la oncohematología, donde este tipo de certificaciones están más extendidas.
Para el Hospital, esta formación avanzada supone un refuerzo del conocimiento clínico y de la capacidad de atención transversal. En el Servicio de Farmacia, integrado por doce profesionales, cada uno asume un área de conocimiento y participa activamente en los equipos asistenciales. En el caso de Silvia Conde, esta actividad se desarrolla especialmente en los ámbitos de Urgencias, Cardiología y Nefrología.
En este contexto, Conde destaca el valor asistencial de esta especialización: “cuando estás en Urgencias, el primer profesional que atiende al paciente es el médico de urgencias. Poder ayudar a optimizar el manejo farmacológico de pacientes con afectación cardíaca desde el primer momento es muy valioso”. Un conocimiento que, además, es clave teniendo en cuenta que muchos de los fármacos utilizados en el ámbito cardiovascular son medicamentos de alto riesgo, con posibles consecuencias graves si no se indican o ajustan correctamente.
La superespecialización en cardiología permite al Hospital Joan XXIII sumar conocimiento experto en un ámbito de alta complejidad y con impacto directo en la atención clínica.


