El incremento de casos ha ido acompañado de un abordaje cada vez más personalizado y multidisciplinar
La cirugía endocrina, con más de 100 intervenciones anuales, consolida el centro como referente en casos complejos
El Hospital Universitario Joan XXIII atiende cada año una treintena de nuevos casos de cáncer de tiroides y supera las 550 visitas anuales relacionadas con esta patología, el cáncer endocrino más frecuente. Esta actividad ha crecido de manera sostenida en los últimos años, en paralelo a una detección cada vez más precoz y a la evolución de los criterios diagnósticos y terapéuticos.
El número de visitas ha aumentado progresivamente y ha pasado de 462 en 2022 a 509 en 2023, 578 en 2024 y 552 en 2025. Este incremento ha ido acompañado de una reorganización de la atención. El desdoblamiento de la consulta con dos profesionales permite atender a más pacientes y mejorar el seguimiento clínico.
El cáncer de tiroides es el más habitual entre los cánceres endocrinos y, en las últimas décadas, su incidencia ha aumentado de manera notable: ha pasado de 4,9 casos diagnosticados por cada 100.000 habitantes en 1975 a 14,3 casos por cada 100.000 habitantes en 2015. Este hecho se debe, en gran parte, a una detección más precoz, a menudo de tumores de pequeño tamaño. Todo ello no se ha traducido en un incremento de la mortalidad, pero sí en un cambio en el abordaje clínico, con una tendencia hacia tratamientos menos agresivos en pacientes con tumores pequeños y de bajo riesgo.
Uno de los principales factores que ha impulsado esta evolución ha sido la introducción de la biología molecular, que permite identificar dianas terapéuticas específicas y determinar marcadores de agresividad y de riesgo de recurrencia. A este avance se suma la incorporación progresiva de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo al diagnóstico por la imagen, especialmente en la valoración de los nódulos tiroideos.
En este sentido, Ana Megía, jefa del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona, explica que “hoy sabemos que no todos los pacientes deben tratarse de la misma manera; valoramos el riesgo de mortalidad y de recurrencia y, en función de este riesgo, decidimos el tratamiento”.
Este abordaje individualizado se basa en un modelo de atención multidisciplinar en el que participan profesionales de endocrinología, cirugía endocrina, anatomía patológica, medicina nuclear, oncología y radiodiagnóstico. Este trabajo conjunto permite decidir de manera consensuada la extensión del tratamiento quirúrgico, la indicación de vigilancia activa o el uso de terapias poco agresivas, así como los tratamientos complementarios cuando son necesarios.
En este contexto, la Sección de Cirugía Endocrina del Hospital Joan XXIII desempeña un papel clave en el tratamiento del cáncer de tiroides. Entre los años 2022 y 2025 ha llevado a cabo 416 procedimientos quirúrgicos de la glándula tiroides, con una media superior al centenar de intervenciones anuales. Aproximadamente un tercio de estas intervenciones han confirmado un diagnóstico de malignidad, mayoritariamente cáncer papilar de tiroides, el subtipo más frecuente y con mejor pronóstico.
Un 26,9 % de los más de 400 procedimientos quirúrgicos han sido intervenciones para descartar la malignidad. “Se trata de pacientes a quienes se les diagnostica un nódulo tiroideo del que no se puede excluir la malignidad y se recomienda la intervención para realizar el diagnóstico histológico definitivo”, explica Marc Vallvè, coordinador de la Sección de Cirugía Endocrina del Hospital Joan XXIII.
El hospital actúa también como centro de referencia para casos complejos derivados de otros hospitales del territorio, lo que consolida su papel como centro de alta especialización en patología tiroidea.
En este contexto, el hospital ha organizado para la próxima semana una jornada de formación dirigida a profesionales sanitarios centrada en el diagnóstico, el seguimiento y el tratamiento del cáncer de tiroides, con el objetivo de actualizar conocimientos e incorporar de manera progresiva los avances diagnósticos y terapéuticos a la práctica clínica habitual.


