Es un programa holístico y multidisciplinario en el que participan los servicios de Cardiología, Medicina Física y Rehabilitación, Endocrinología y Nutrición, Enfermería y Psiquiatría.

El Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona inicia el Programa de rehabilitación cardíaca (RHC), con la coordinación de los servicios de Cardiología, Medicina Física y Rehabilitación y con la colaboración de otros servicios como Endocrinología y Nutrición y Psiquiatría. Este programa va dirigido a pacientes que sufren patología cardiovascular, por ejemplo, un infarto de miocardio. El objetivo es “mejorar la condición física, mental y social de los pacientes con cardiopatía, incidiendo en la mejora de sus estilos de vida con un programa de ejercicio físico individualizado, moderado y adaptado a cada paciente; con charlas educativas, y con el control de los factores de riesgo cardiovascular”, explica Mercè Camprubí, especialista en cardiología del Hospital Joan XXIII.

Una de las acciones que tiene en cuenta el Plan director de enfermedades cardiovasculares del Departamento de Salud es la intervención desde la rehabilitación cardíaca, a través de un programa holístico y multidisciplinario, que es el que el Hospital Joan XXIII ha implantado. La iniciativa “da herramientas a los pacientes para atenuar las consecuencias funcionales del proceso cardíaco agudo y evitar que sufran otro episodio cardiovascular”, explica la doctora Renzulli, especialista en medicina física y rehabilitación.

Durante la primera visita de rehabilitación cardíaca, la doctora Camprubí realiza una visita con ECG, prueba de esfuerzo y supervisa la medicación. Posteriormente, la doctora Renzulli decide el programa de ejercicio que los pacientes pueden realizar en función de su estado, con la colaboración de la fisioterapeuta Irene Reynals. A lo largo del Programa es fundamental la supervisión del enfermero especializado Rafa Torta. Una vez concluido, el Programa evalúa nuevamente, con una visita similar, las mejoras observadas y se concretan las recomendaciones que el paciente debe seguir.

El Programa tiene una duración aproximada de dos meses y los pacientes se desplazan al Servicio de Medicina Física y Rehabilitación tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes), en un total de 24 sesiones. En estas sesiones se incide en los estilos de vida saludables: dejar de fumar, corregir factores de riesgo, cambios en la dieta, ejercicio físico personalizado (con bicicletas estáticas, cintas, estiramientos, caminando, con control de las 10.000 pasos con relojes). Al mismo tiempo “se controla un programa de ejercicio físico ambulatorio individualizado que dura una hora y media”, explica la supervisora de Rehabilitación, Montserrat Fibla.

Miércoles es el día en que se hacen las charlas educativas para pacientes a las cuales también puede asistir un familiar por paciente. Estas charlas abordan varios temas, como por ejemplo: «¿Por qué se produce un infarto?«, realizada por la cardióloga Mercè Camprubí, quien también realiza otra sobre el tratamiento del infarto; el ejercicio físico, a cargo de la especialista en medicina física y rehabilitación Marcela Renzulli; dieta saludable y para diabéticos, por la nutricionista Carme Martí, quien dedica otra sesión al etiquetado de los productos dietéticos; dieta cardioprotectora por el especialista en enfermería de rehabilitación Rafael Torta; técnicas de relajación, con una sesión a cargo de la fisioterapeuta Irene Reynals y, finalmente, motivación, con una sesión que realiza el cardiólogo y coach Jordi Guarinos. Los pacientes también pueden intervenir en las charlas y hacer preguntas sobre los temas que les preocupan.

El jefe de Servicio de Cardiología, Alfredo Bardají, explica que «todos los pacientes que han sufrido un infarto y siguen el Programa mejoran en algún aspecto, físicamente, psíquicamente o socialmente».

Actualmente, se incluyen en el Programa los pacientes con postinfarto agudo de miocardio (antes de un mes del infarto). Se pretende que el Programa se amplíe a cualquier tipo de cardiopatía como, por ejemplo, pacientes con insuficiencia cardíaca.

El Servicio de Cardiología del Hospital Universitari Joan XXIII es centro de referencia para la atención al infarto de miocardio. Anualmente tiene más de 500 activaciones por Código infarto, un volumen de actividad muy superior al de otros hospitales de Cataluña.