El Hospital Joan XXIII reúne a especialistas y personas afectadas para poner en común avances y retos en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad

El Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona ha organizado esta mañana una jornada con motivo del Día Mundial del Parkinson, en la que profesionales sanitarios han compartido conocimientos sobre el abordaje y el tratamiento de esta enfermedad neurodegenerativa, con la participación de personas que la padecen.

El encuentro ha reunido a especialistas en neurología de diversos centros del territorio con la voluntad de actualizar conocimientos clínicos y, al mismo tiempo, incorporar la experiencia de las personas que conviven con la enfermedad en su día a día. Esta mirada complementaria permite avanzar hacia una atención más ajustada, personalizada y orientada a la calidad de vida.

La enfermedad de Parkinson es una afección neurodegenerativa progresiva del sistema nervioso. Afecta sobre todo a las neuronas que producen dopamina en una zona del cerebro y, por este motivo, puede causar temblor, lentitud de movimientos, rigidez, problemas de equilibrio y también síntomas no motores, como trastornos del sueño, estreñimiento, alteraciones del olfato, depresión o deterioro cognitivo.

Durante la jornada se han abordado cuestiones clave que marcarán el presente y el futuro de la enfermedad de Parkinson. Entre ellas, el papel de la inteligencia artificial como herramienta para favorecer un diagnóstico más precoz y una monitorización más precisa, la influencia de los ritmos circadianos y las alteraciones del sueño en la evolución de los síntomas, o los criterios que guían la toma de decisiones en fases avanzadas, donde es necesario priorizar la calidad de vida.

También se ha puesto el foco en la importancia de afinar el diagnóstico diferencial en la práctica clínica, a partir de la identificación de signos de alerta que pueden orientar hacia parkinsonismos atípicos. Otros aspectos relevantes han sido la disautonomía, una manifestación frecuente con un impacto directo en el bienestar y el riesgo de caídas, y las primeras manifestaciones del deterioro cognitivo, con el objetivo de facilitar su detección precoz.

Una parte de la jornada, orientada especialmente a las personas afectadas, ha contado con la participación de la Asociación de Parkinson de Tarragona. Su implicación ha permitido incorporar su experiencia, poner en valor el papel de las entidades en el acompañamiento y el apoyo, y reforzar la generación de conocimiento útil para la práctica asistencial.

La sesión también ha servido para dar a conocer el programa específico de la enfermedad de Parkinson del Hospital de Día de Joan XXIII, un recurso orientado a ofrecer una atención integral y adaptada a las necesidades de cada persona.