El Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital Universitario Joan XXIII ha llevado a cabo hoy una jornada formativa dedicada a los enfoques más innovadores en el tratamiento del dolor de miembro fantasma, una de las complicaciones más frecuentes e incapacitantes que pueden presentar las personas amputadas.

A pesar de los importantes avances en la investigación de las últimas décadas, el dolor de miembro fantasma continúa afectando a una gran proporción de los pacientes amputados. Según los estudios más recientes, entre el 64 % y el 85 % de las personas amputadas experimentan este tipo de dolor, y hasta el 80 % lo desarrollan durante el primer año después de la amputación. Esta condición se caracteriza por la percepción de dolor en una extremidad ausente, a menudo descrita como una sensación de quemazón, descargas eléctricas o pinchazos.

Con el objetivo de seguir ofreciendo una atención basada en la evidencia científica más actual, el Hospital Joan XXIII ha impulsado el curso “Enfoque moderno para el tratamiento del dolor del miembro fantasma”, dirigido a profesionales de la salud implicados en la atención y rehabilitación de pacientes amputados.

La jornada ha contado con la participación como docente del profesor Max Ortiz Catalán, una de las figuras internacionales de referencia en el ámbito de las prótesis biónicas y la investigación del dolor de miembro fantasma. Doctor en Bioingeniería Médica, Ortiz Catalán ha liderado el desarrollo de tecnologías pioneras en la interfaz entre las prótesis y el sistema nervioso humano, y ha dedicado más de una década al estudio de los mecanismos y tratamientos de esta patología.

La facultativa del servicio y coordinadora del curso, Cristina Ibarz, ha puesto en valor la participación del profesor Max Ortiz Catalán. “Nos permite conocer de primera mano las líneas de investigación y tratamiento que están marcando el futuro en el abordaje del dolor de miembro fantasma”, ha destacado.

Durante la sesión, los asistentes han podido profundizar en las nuevas teorías sobre el origen del dolor de miembro fantasma y conocer de primera mano dos de las estrategias terapéuticas desarrolladas por su grupo de investigación: la Phantom Motor Execution (PME), basada en la ejecución motora del miembro fantasma mediante la interpretación de señales electromiográficas y herramientas de realidad virtual y aumentada, y la Progressive Motor Training (PMT), un entrenamiento motor progresivo que combina imaginería motora y ejecución motora de forma adaptativa.

La formación ha incluido una parte teórica centrada en la fisiopatología, la evidencia científica disponible y las nuevas líneas de tratamiento, así como una parte práctica con pacientes que actualmente siguen tratamiento en el centro.

Actualmente, el Hospital Joan XXIII aborda el dolor de miembro fantasma mediante un enfoque multimodal que incluye tratamiento farmacológico, técnicas de desensibilización, imaginería motora gradual y terapia del espejo. La incorporación de nuevos conocimientos y estrategias terapéuticas permite seguir avanzando en la mejora de la calidad asistencial y favorecer la rehabilitación funcional, el proceso de protetización y la reintegración biopsicosocial de los pacientes amputados.