La intervención se ha llevado a cabo con el robot Da Vinci y una sonda “drop-in”, que permite localizar con precisión la lesión tumoral durante el acto quirúrgico

El Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona ha realizado recientemente la primera cirugía pulmonar radioguiada en el centro con semillas de yodo I-125, una técnica innovadora que permite localizar lesiones tumorales con una alta precisión en el quirófano. El procedimiento se ha realizado con el apoyo del robot Da Vinci y de una sonda que ayuda al equipo de cirujanos torácicos a detectar el marcador colocado previamente en el paciente y a extirpar el tejido afectado de manera muy precisa.

La técnica, llevada a cabo por el equipo de Radiología con el apoyo de un supervisor acreditado de instalaciones radiactivas, consiste en la colocación previa de una pequeña semilla radiactiva en la lesión. Posteriormente, ya en quirófano, esta semilla se detecta mediante una sonda específica, que guía a los profesionales durante la intervención. Este sistema es especialmente útil en lesiones pequeñas, profundas o de difícil localización, ya que facilita una cirugía más precisa y ayuda a retirar solo el tejido necesario.

Un médico especialista en medicina nuclear da apoyo al equipo de Cirugía Torácica durante la localización y extracción de la lesión. En este primer caso, la colocación de la semilla y la cirugía se realizaron el mismo día. Sin embargo, el procedimiento permitiría programar la cirugía hasta 30 días después de la colocación del marcador, en función de las características de cada caso y de la organización asistencial.

“El ámbito de la cirugía ha sido el pulmón. Se ha utilizado una sonda ‘drop-in’, que permite detectar la radiación emitida por la semilla de yodo y orientar al equipo quirúrgico hacia el lugar exacto que debe extirparse. También se ha utilizado el robot Da Vinci, que nos permite ser muy precisos en la extirpación del tejido de la zona afectada”, explica Patricia Fierro, jefa del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario Joan XXIII y coordinadora de Medicina Nuclear del Instituto de Diagnóstico por la Imagen.

El procedimiento ha sido impulsado por la Dirección Clínica de Diagnóstico por la Imagen y Medicina Nuclear del IDI en Tarragona, a través del Servicio de Medicina Nuclear, y ha sido autorizado por el Consejo de Seguridad Nuclear. La incorporación de esta técnica refuerza el abordaje multidisciplinar de las lesiones tumorales y abre la puerta a aplicarla en otros casos que requieran una localización quirúrgica muy precisa.

De hecho, el protocolo implica la coordinación de profesionales de medicina nuclear, radiología, cirugía torácica, ginecología, cirugía general, radiofarmacia, protección radiológica, anatomía patológica y otras especialidades, en función de cada paciente y de la localización de la lesión.

Una vez extraído el tejido —en este primer caso, un nódulo pulmonar de unos cinco milímetros—, el Servicio de Anatomía Patológica confirma la presencia de la lesión y la analiza para comprobar si se ha extirpado completamente o si hay células tumorales cerca de los márgenes extirpados. En cuanto a la semilla irradiada, se recupera y se trata de acuerdo con los procedimientos de protección y seguridad radiológica.

Esta técnica representa un avance en el abordaje de lesiones de difícil localización y contribuye a ofrecer una cirugía más precisa y adaptada a las necesidades de cada paciente.