El ICS en el Camp de Tarragona y GiPSS han tratado y curado a cerca de 1.000 personas durante los últimos diez años

Coincidiendo con el Día Mundial contra las Hepatitis, el ICS en el Camp de Tarragona y GiPSS ponen en valor la labor coordinada de los profesionales de los distintos ámbitos asistenciales para prevenir, detectar y tratar las hepatitis víricas, unas enfermedades que pueden evolucionar de forma silenciosa durante años y provocar complicaciones graves como la cirrosis hepática o el cáncer de hígado.

La llegada de los antivirales de acción directa ha supuesto un antes y un después en el tratamiento de la hepatitis C. Estos fármacos, administrados por vía oral durante entre ocho y doce semanas, permiten alcanzar tasas de curación prácticamente del 100 %. Este avance ha hecho que el principal reto actual ya no sea tanto el tratamiento como la detección precoz de las personas que desconocen que están infectadas.

«Nuestro problema ya no es tratar la hepatitis C, sino detectar a las personas que todavía no saben que están infectadas», explica Joan Carles Quer, jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona, en los micrófonos de Tarragona Ràdio. En este sentido, el ICS en el Camp de Tarragona y GiPSS han desarrollado una estrategia multidisciplinar que integra a profesionales de atención primaria, hepatología, laboratorios, farmacia hospitalaria, el Centro de Atención y Seguimiento a las Drogodependencias (CASD) y los servicios de salud mental. Este trabajo en red ha permitido tratar y curar a cerca de 1.000 personas con hepatitis C en el territorio durante la última década.

Según destaca Quer, el objetivo va más allá del diagnóstico: «No basta con detectar los casos; es necesario conseguir contactar con estas personas y facilitarles el tratamiento». Esta filosofía ha impulsado diferentes estrategias de microeliminación dirigidas a los colectivos con mayor riesgo de infección, como las personas con adicciones, las personas sin hogar o la población procedente de países con una elevada prevalencia de hepatitis víricas. Estas actuaciones acercan el diagnóstico y el tratamiento a los entornos donde se encuentran estos pacientes y facilitan el acceso al sistema sanitario. Esta forma de trabajar ha contribuido a reducir de manera significativa la prevalencia de la hepatitis C en Cataluña, que ha pasado de aproximadamente el 2 % en 2016 al 0,4 % actual.

Las hepatitis B y C pueden no provocar síntomas durante muchos años y, por este motivo, se recomienda que cualquier persona se realice al menos una vez en la vida una determinación serológica de estas infecciones, especialmente si ha recibido transfusiones sanguíneas antes de la década de los noventa o ha estado expuesta a factores de riesgo.

En cuanto a los retos de futuro, mientras que la hepatitis C ya dispone de un tratamiento altamente efectivo, la investigación continúa avanzando para conseguir una terapia curativa para la hepatitis B. Paralelamente, los profesionales siguen trabajando para localizar los casos no diagnosticados y avanzar en el objetivo marcado por la Organización Mundial de la Salud de eliminar las hepatitis víricas como problema de salud pública.

Joan Carles Quer repasó los avances en el tratamiento y los retos actuales en la eliminación de las hepatitis víricas en una entrevista en el programa «Mercat d’Estiu» de Tarragona Ràdio con motivo del Día Mundial contra las Hepatitis. Puede recuperarse la entrevista completa en este enlace.