El objetivo es reforzar la autonomía de los pacientes ingresados y dar seguridad a las familias en el regreso a casa

El área de hospitalización pediátrica del Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona ha incorporado el juego adaptado a las sesiones de educación diabetológica dirigidas a los niños y niñas diagnosticados recientemente de diabetes tipo 1 y a sus familias.

La iniciativa, impulsada por un grupo de trabajo de la planta de hospitalización pediátrica, adapta mediante juegos de mesa y materiales manipulables los contenidos que ya se han explicado durante el ingreso. El objetivo es facilitar su comprensión, aumentar la participación de los niños y niñas y preparar a las familias para que puedan gestionar la enfermedad con seguridad cuando regresen a casa.

Una vez estabilizados, los niños y niñas participan habitualmente en tres sesiones educativas de aproximadamente dos horas de duración, distribuidas en días diferentes. En la primera se introducen los conceptos básicos de la diabetes tipo 1, la función de la insulina y el control de la glucemia. En la segunda, se explica cómo identificar y gestionar las hipoglucemias y las hiperglucemias. La tercera se centra en la alimentación, el recuento de raciones de hidratos de carbono y situaciones cotidianas como las comidas fuera de casa o las fiestas de cumpleaños.

Las profesionales habían detectado que un formato basado principalmente en explicaciones teóricas podía resultar largo y exigente para los niños y niñas, especialmente durante los primeros días después de un diagnóstico que modifica muchas de sus rutinas. Por este motivo, empezaron a buscar recursos más adecuados a las diferentes edades y maneras de aprender.

El primer juego introducido ha sido un memory diseñado por las propias profesionales. Las cartas permiten relacionar alimentos, raciones de hidratos de carbono, materiales sanitarios y otros conceptos necesarios para gestionar la diabetes. Para los niños y niñas más pequeños también se utilizan alimentos de juguete y materiales de juego simbólico para preparar comidas e identificar los diferentes grupos nutricionales.

Ahora el equipo trabaja en nuevos recursos, entre los que se encuentran un juego de reconocimiento visual inspirado en Dobble, un juego de cartas con una dinámica similar a la de Virus! y otro como Tabú, que pone a prueba el vocabulario aprendido por los niños y niñas. Los contenidos se podrán adaptar a la edad, el grado de comprensión y las necesidades de cada niño o niña.

“Las primeras impresiones son positivas. Los niños y niñas se muestran más participativos, formulan más preguntas y afrontan las sesiones con menos miedo y más confianza. El juego también ayuda a las profesionales a comprobar qué conceptos han asimilado y cuáles es necesario reforzar antes del alta”, explica Jordina Pelejero, supervisora de enfermería del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario Joan XXIII de Tarragona.

La iniciativa pone el foco en el empoderamiento de los niños y niñas y de sus familias. De acuerdo con su edad y madurez, los niños y niñas pueden comprender mejor qué les ocurre y participar progresivamente en la gestión de la diabetes. Paralelamente, las familias adquieren los conocimientos necesarios para administrar la insulina, detectar posibles descompensaciones y tomar decisiones cotidianas con mayor seguridad.

La renovación de las sesiones ha ido acompañada de la formación del equipo, incluidas las enfermeras y las técnicas en cuidados auxiliares de enfermería. La educación iniciada en el Hospital tiene continuidad después del alta gracias a la coordinación con los profesionales de atención primaria.

Para evaluar el impacto de la nueva metodología, el equipo empezará a administrar cuestionarios antes y después de las sesiones. Las respuestas permitirán medir los conocimientos adquiridos, conocer la percepción de las familias y orientar el desarrollo de los nuevos recursos.