La criobiopsia pulmonar endoscópica es una prueba mínimamente invasiva, ambulatoria y pionera en la demarcación para diagnosticar enfermedades pulmonares complejas
El Hospital Universitari Joan XXIII de Tarragona ha empezado a aplicar recientemente la criobiopsia pulmonar endoscópica, una técnica innovadora de neumología intervencionista que permite obtener muestras de tejido pulmonar de gran calidad de manera mínimamente invasiva y sin necesidad de cirugía. El Hospital Joan XXIII es el primer hospital de la demarcación de Tarragona que ofrece este procedimiento.
La criobiopsia pulmonar está indicada en pacientes con enfermedad pulmonar intersticial difusa (EPID), un conjunto de más de 200 patologías que afectan al tejido que rodea los alvéolos pulmonares, donde se produce el intercambio de oxígeno. Estas enfermedades pueden provocar inflamación o fibrosis pulmonar, haciendo que el pulmón pierda elasticidad y dificultando la respiración. Para diagnosticarlas, los especialistas utilizan diferentes pruebas, y una de las técnicas más innovadoras es la criobiopsia pulmonar.

La técnica se realiza mediante una broncoscopia, un procedimiento que permite acceder a las vías respiratorias a través de la boca del paciente con un dispositivo de cinco milímetros de diámetro. A través de este broncoscopio se introduce una criosonda muy fina que llega hasta las zonas más periféricas del pulmón para obtener una pequeña muestra de tejido pulmonar. El rasgo diferencial de este procedimiento es que la muestra se obtiene mediante frío extremo. El tejido queda congelado durante unos segundos en la punta de la criosonda, lo que permite extraer una muestra de mayor tamaño y mejor calidad que con las técnicas convencionales, en las que habitualmente se utilizan pinzas. Además, este sistema reduce el riesgo de sangrado, ya que el frío favorece la vasoconstricción durante la extracción.
«Las muestras son más grandes y de mejor calidad que las que se obtienen con las técnicas tradicionales. Esto facilita un diagnóstico más preciso», explica Vanessa López, facultativa especialista del Servicio de Neumología del Hospital Joan XXIII.
Una vez obtenida la muestra, se envía al Servicio de Anatomía Patológica, donde se analiza detalladamente para identificar qué tipo de enfermedad pulmonar presenta el paciente. Esta información es clave para que los especialistas puedan establecer un diagnóstico más preciso y decidir el tratamiento más adecuado en cada caso. En pacientes con fibrosis pulmonar, por ejemplo, puede ayudar a determinar si pueden beneficiarse de tratamientos antifibróticos para frenar la progresión de la enfermedad.
La prueba se realiza de forma ambulatoria, lo que evita que el paciente tenga que pasar por quirófano para someterse a una biopsia quirúrgica y el posterior ingreso hospitalario. Tras el procedimiento se realiza una radiografía de tórax para comprobar que la evolución es correcta.
Hasta ahora, los pacientes de la demarcación que necesitaban esta prueba debían ser derivados a otros centros de referencia, como el Hospital de Bellvitge, o bien someterse a una intervención quirúrgica para obtener la muestra. Con la incorporación de esta técnica en el Hospital Joan XXIII se evitan desplazamientos y procedimientos más invasivos, además de mejorar la accesibilidad y el confort de los pacientes del territorio.

